miércoles, 14 de abril de 2010
Nanook of the North
lunes, 22 de febrero de 2010
Mi autorretrato
Desde hace tiempo he tenido la idea de hacer un documental donde pueda hacer una pequeña lista de los gustos y actividades que me identifican como un persona. Tengo la idea de grabarme en algunas de mis acciones cotidianas pero incluyendo varios reenactments donde pueda exagerar o ejemplificar dichos casos. Por ejemplo, quiero explicar las maneras en las que me interesa el estudio del color. No me limitaré a incluir una escena de mi viendo una película, sino que también pienso hacer algunas animaciones de cut-out donde pueda explicar ciertos fenómenos.
También tengo interés en utilizar ciertos materiales que no me pertenezcan, así como Deutsche o Marker lo han hecho. Quiero hacer un pequeño collage con momentitos de películas que han marcado mi formación cinematográfica y mis perspectivas de la vida. Quiero que mantenga un tono acelerado y cómico, ya que creo que el tono, así como la forma, vayan de la mano con mi manera de ser, ya que el proeycto trata sobre mí. Veo este proyecto como un ensayo y un breve análisis para darme cuenta de quién soy.
Dial H-I-S-T-O-R-Y
Une journée d'Andrei Arsenevich
(Un día en la vida de Andrei Tarkovsky)
dirigido por Chris Marker
2000

En otra secuencia, Marker (o mejor dicho: la narradora) nos cuenta cómo Tarkovsky, así como otros cineastas rusos, suelen poner la cámara en una posición más elevada en planos abiertos; es decir, un poco picada. De esta manera además de ver a los personajes, vemos la tierra. La vida de los personajes sucede en la tierra; nacen, corren y mueren en ella. En cambio, los “naive americans” (como la narradora los llama) suelen hacer contrapicadas para que se vea el cielo. La vista del cielo nos remite a un panorama más esperanzador, una perspectiva inalcanzable. Creo que nunca había tenido esto en consideración pero me doy cuenta de que este es un pequeño ejemplo de que Tarkovsky utilizaba cada recurso posible para contar lo que quería. Inclusive lo vemos ensayando y filmando algunas tomas con control y cuidado minucioso.
Un homenaje grande de un grande a otro grande.
Sans Soleil

Sans Soleil
(Sin Sol)
Dirigido por Chris Marker
1983
“Pocas veces la realidad ha necesitado tanto el ser imaginada.”
– Chris Marker
Sandor Krasna es el director que filmó el metraje a partir del cual se construye Sans Soleil. Una amiga de éste, a quien le escribe, ordena y narra haciendo anotaciones de lo que “él” quería dar a entender. Por medio de esta forma epistolar logra captar una esencia de intimidad. La intimidad genera sinceridad, y ésta genera ideas: un cine de ideas. En esta forma de comentario está construido este largometraje. El director y la narradora son dos personajes, al igual que en cualquier película, que sirven como herramienta para que el autor nos cuente la historia y pensamientos que tiene en mente. Con esta falsedad, Marker no hace mas que confirmarnos la naturaleza misma del cine: el engaño. Trata la manera en que a partir de las herramientas cinematográficas es posible crear sensaciones y transmitírselas a un público.

En esta obra maestra del montaje es evidente descubrir la manera en que además de cuestionarse a sí misma, la película cuestiona el artificio del cine; otorgándole un carácter metafílmico. La manera en que el sentido de una imagen cambia dependiendo de la imagen que le siga. Aquí el montaje es indispensable para unir una serie de escenas recopiladas en todo el mundo, que sin una cohesión intelectual tan fuerte como la de Marker, no tendrían sentido alguno.
Creo que Sans Soleil es un documental, un ensayo y un poema. Habla de los mecanismos a través de los cuales funciona la naturaleza humana, la memoria, la imagen y el cine. En su forma es libre, no sigue reglas ni géneros pero hace un uso magistral del lenguaje cinematográfico. Sans Soleil inventa su propia forma, ésta sólo le sirve a ella.


Vemos una toma donde, en un cráter en la tierra erosionada africana, yacen los restos de un antílope. La toma continúa y vemos más antílopes prácticamente petrificados; la toma luce prácticamente gris por el tono de la naturaleza moribunda. La narradora cuenta que el director dice que sus constantes idas y vueltas no son una búsqueda del contraste, sino un viaje a los polos extremos de la supervivencia. Esto se ejemplifica muy bien porque seguida de esta escena mortal inmediatamente llega una de un carnaval. Después de un plano cerrado de la cabeza de un antílope muerto entra un cuadro con una talla similar pero con un sujeto con una máscara carnavalesca que nos remite a un animal cornudo. Pasamos de lo muerto a lo vivo, de lo animal a lo antropológico, de la realidad a la falsedad. Entran múltiples sonidos de percusiones y gente cantando y bailando. Las multitudes disfrazadas de animales celebran lo que en la secuencia anterior no vimos: vida.

A través de su curiosidad antropológica y su alto nivel estético y narrativo, Marker hace con Sans Soleil una obra maestra donde sustituye el rifle por una cámara y filma a sus víctimas para poder entender un poco más acerca de nuestro mundo.
viernes, 5 de febrero de 2010
Jean Painlevé
Painlevé, de familia y formación científica, se convirtió en un apasionado de las técnicas para llevar a cabo el documental subacuático. Por esto es que en su trabajo vemos escenas sorprendentes que van desde embriones de hipocampos a través de microscopios hasta complejísimos time-lapses de medusas naciendo. Uno de los momentos más extraordinarios es cuando vemos a un pulpo viendo directo a la cámara. El documentalista francés no le dejaba todo a la casualidad ya que, por ejemplo, con este pulpo utilizó métodos provenientes de sus propias ideas para poder observar diferentes facetas de éste. Provocó reacciones de su parte al empujarlo contra un vidrio, darle de comer ciertos alimentos y echarle luz en el ojo. Gracias a su capacidad científica y a sus propios estudios logró captar algunas de las escenas más hermosas que haya visto en pantalla.
jueves, 4 de febrero de 2010
Chelovek s kino-apparatom


Konec

Vremena Goda
Nobody's Business
Dirigida por Alan Berliner
1996
Estados Unidos de América
Alan Berliner construye una pieza cinematográfica a partir de sus intentos para establecer conversaciones con su padre y así poder hacer una reconstrucción histórica de su propia familia. Así que Nobody’s Business trata sobre la familia. Recuerdos, percepciones y eventos que unidos al tejido de la casualidad y lo aleatorio han causado la existencia misma del realizador de esta cinta. Por medio de esta recolección de palabras, imágenes, entrevistas e investigaciones, Berliner intenta definirse a su padre, creo que para definirse a sí mismo. Se muestra muy analítico y parece pedirle al espectador una posición de ejercicio mental, de pensamiento, para recorrer este aglutinamiento de pequeñas ideas y testimonios que edificarán su perspectiva en un medio audiovisual.
Se vale de diferentes recursos que conecta por medio del montaje para crear una especie de collage audiovisual. Utiliza diferentes medios como video, fotografías, películas caseras, intertextos y fragmentos de otras cintas para crear una cinta llena de textura. Por ejemplo, una de las secuencias donde más me llamó la atención el nivel conceptual y humorístico de este documental fue en los créditos finales. En esta secuencia escuchamos al padre diciendo una serie de profesiones decentes a las cuales se debió haber dedicado su hijo mientras que con burlesca sincronía aparecen escritos los roles que Berliner desempeñó para la realización de esta película. “Edited by”, “directed by”, “photographed by”, “sound by”, etc. Me parece que esto encaja y concluye acertadamente el discurso del director porque enfatiza el conflicto de las expectativas y nociones sobre la vida de su padre con las suyas. Pocos segundos después escuchamos al gruñón anciano quejarse de que su hijo vive a base de limosnas, es decir, becas. Justo en este instante aparece en la tipografía una leyenda de que este filme fue financiado gracias a un fondo. Con estos explícitos contrastes nos quedamos con otro ejemplo de la gran convicción de Alan Berliner para llevar a cabo sus proyectos a pesar de la opinión de una figura paterna que lo critica por su indecoroso estilo de vida.
Pero de ninguna manera se nota que el cineasta haga burla o le falte al respeto a su progenitor. Creo que hace todo lo contrario, un homenaje. Nobody’s Business sirve como un monumento a la memoria, a la reconstrucción del pasado. Antes de los créditos finales aparece el papá muy feliz recibiendo un pastel de cumpleaños por toda la familia en un restaurante. Pasan los créditos, la pantalla se torna negra y escuchamos una frase que le dicen al viejo: “make a wish”. “Pide un deseo”. Después de haber escuchado al viejo Oscar Berliner acusar y condenar a medio mundo me parece muy conmovedor que el cineasta decida acabar con esta frase que le dedica a su padre. Le está hablando del futuro, del progreso, de la ilusión. Lo entiendo como una forma de demostrar que la vida no ha acabado y que aún hay tiempo para tener deseos sobre el futuro.





















